Un malagueño se enrola en una ONG para montar una canalización de agua hasta un pueblo: les ahorra tres kilómetros de caminata, sobre todo a los niños. Todo un ejemplo a seguir.
La resolución de la Comisión Internacional Independiente de Investigación de la ONU sobre los crímenes en Gaza marca un punto de inflexión, con implicaciones también para el resto de países.
"Ayer, 18 barcos zarparon de Catania, Italia. Decenas más partirán de Túnez y Grecia hoy y mañana, y toda la flota pronto convergerá en aguas internacionales para continuar su viaje", explican los organizadores. Ya han sufrido dos ataques.
Además, el informe, elaborado por un comité de la ONU, denuncia que los niños sufren "estrés psicológico, depresión, ataques de pánico, llanto continuo y trauma" y que muchas veces la falta de atención médica adecuada ha llevado a practicar amputaciones de extremidades sin anestesia.
El apoyo de la escritora Sally Rooney, que puede acabar con su procesamiento, o la detención del guionista Paul Laverty, llevan a primer plano la persecución de Londres a la organización. Multitud de juristas denuncian los excesos para silenciar su voz.
La organización HRW desvela en un informe la "participación directa" de Washington en la ofensiva contra Gaza y concluye que las transferencias de armas a Tel Aviv es un "acto internacionalmente ilícito".
La Franja sufre el hambre extrema provocada por meses de bloqueo israelí a la entrada de suministros. La ONU ya ha declarado, por primera vez en Oriente Medio, la existencia de una hambruna en Gaza y las zonas colindantes.
"En los casi 54 años de operaciones de MSF, rara vez hemos visto tales niveles de violencia sistemática contra civiles desarmados (...). Los sitios de distribución de la GHF que se disfrazan de 'ayuda' se han transformado en un laboratorio de crueldad".
Bélgica ha sido denunciada por no hacer lo suficiente para prevenir o paliar la situación en la franja palestina. Es el último ejemplo de cómo la sociedad civil se moviliza y pide cuentas a sus gobernantes, cuando los muertos llegan a 60.000.
Francia, Reino Unido y Canadá son los primeros países del G7 que tratarán a la ANP como un igual. Los dos primeros, también en el Consejo de Seguridad de la ONU. Pesan, influyen y arrastran. Toda una impugnación política contra Netanyahu.
La vicepresidenta de la Comisión Europea lamenta la desunión comunitaria que impide presionar más a Israel y confiesa que ha pedido sanciones a Von der Leyen.
Las balas y bombardeos se suman a la amenaza del hambre y la desnutrición en la población gazatí, especialmente de aquellos sectores más vulnerables como son los niños y mayores. Mientras tanto, Israel aprovecha los puntos de reparto de ayuda para seguir asesinando.
En los últimos meses han aparecido también publicaciones pagadas en Facebook ofreciendo trabajo como conductor de excavadora para la franja, una especie de externalización de la operación.
"No son únicamente medidas, sino que son salvavidas para las personas que están siendo atacadas sin cesar en Palestina", destaca Ll relatora de la ONU, Albanese, que aplaude la "valentía" de estos países.
"Esto exige más sanciones, el aislamiento de Rusia y un apoyo militar constante a Ucrania", dice el Gobierno de Países Bajos, cuya inteligencia ha acumulado evidencias sobre este empleo, igual que la alemana.
Reuters accede al documento de la jefa de la diplomacia comunitaria, Kalla Kallas, a los socios: propone desde la suspensión del Acuerdo de Asociación, que incluye las relaciones comerciales, a medidas menores como el fin de proyectos técnicos.
La ayuda humanitaria está a punto de colapsar en la franja, dice la ONU, por falta de combustible. Los ataques a tiendas y refugios se recrudecen, mientras Netanyahu afina cómo sacar a los palestinos de su tierra. Hamás, de fondo, cada vez más débil.
Se le investigará por crímenes de guerra y de lesa humanidad, por una querella que presentó el activista español Sergio Toribio, que iba en el barco atacado.