Incluso cuando funcionarios israelíes y árabes afirman que la fuerza aérea por sí sola no derrocará al régimen de los ayatolás, Washington insiste en su postura, dice Reuters.
La violencia de la política migratoria del republicano ha desbordado el vaso con la muerte de dos ciudadanos inocentes, tachados de alborotadores. Algo se ha roto en parte de la ciudadanía, que no se traga lo que sus ojos dicen que no es verdad.
El presidente de EEUU, Donald Trump, ha presentado esta semana el órgano que ha de encargarse de pilotar la segunda fase del alto en fuego entre Israel y Hamás, sin aval de países occidentales y con el riesgo de asumir competencias de la ONU.
"Está aumentando el riesgo para periodistas y personas que se manifiestan o disienten, incluyendo abogados, estudiantes y defensores de derechos humanos", dice su último informe.
La revolución fue un levantamiento general contra una monarquía autoritaria de la que los religiosos se apropiaron. Hasta hoy, han mandado con puño de hierro: no hay democracia, no hay derechos, no hay libertad. Hay represión, cárcel, exilio y muerte.
"Si los cuelgan, van a ver algunas cosas... Tomaremos medidas muy enérgicas si hacen tal cosa", avisa el norteamericano, que promete ayuda económica para los opositores. Witkoff, su emisario, se ha visto en secreto con el hijo del viejo sha.
Acusan a los agentes contra la inmigración irregular de usar una "fuerza excesiva y letal, arrestos racistas sin orden judicial y acciones arbitrarias".
Las protestas masivas por la crisis económica, desconocidas en años y empapadas en sangre, muestran la clara vulnerabilidad de los ayatolás, pero eso no augura la derrota inminente. Ha habido levantamientos antes, sin éxito. ¿Qué cambia ahora?
Las protestas contra el régimen de los ayatolás desbordan el país, donde se han verificado ya más de 500 muertes de civiles. La ONU urge a Teherán a evitar "la fuerza desproporcionada", por ahora sin influencia alguna.
Naciones Unidas sufre recortes "brutales" en la ayuda humanitaria y limita su meta a salvar a 87 millones de vidas en el año. Pide 23.000 millones, menos de la mitad de lo que rogó en 2025. No es que haya menos necesidad, sino menos donantes.
El desplome del rial y la elevada inflación han sacado a las calles a los comerciantes en las mayores manifestaciones en tres años. El ansia de libertad frente a los ayatolás se contagia de esta lucha y revive, pese a la represión implacable.
Aunque las excarcelaciones aún se están confirmando, empiezan a salir a la luz los nombres de los beneficiados por la medida del nuevo chavismo de Rodríguez.
Gaza, Cisjordania y el este de Jerusalén celebran las primeras fiestas en alto el fuego, tras dos años de horror. Sigue habiendo muerte y destrucción y ocupación, pero la esperanza sepultada brilla algo más. La resiliencia, que parece inagotable.
Bruselas pone las bases legales para abrir centros de retorno en el extranjero: ahora se elimina la obligación de que haya una "conexión significativa" con el país de retorno.
Este 29 de noviembre, Día Internacional de Solidaridad con el Pueblo Palestino, es distinto: hay 69.000 muertos en la franja a manos de Israel y se han borrado buena parte de los prejuicios sobre su batalla. Ha costado, pero no debe tener vuelta atrás.
Echar a millones de migrantes sin papeles fue el mayor reclamo de Trump y no le está importando arrollar los derechos humanos para lucirse. A las acusaciones de violencia policial se suman incluso desapariciones de personas sin antecedentes.