El ataque militar de EEUU e Israel a Irán deja la muerte de Jamenei, represalias regionales, tensiones globales y perspectivas de una guerra de larga duración.
El líder de los populares ha publicado una carta en redes sociales donde asegura que "algo falla cuando Hamás, los hutíes y el régimen iraní aplauden al Gobierno".
La Guardia Revolucionaria de Irán ha confirmado el ataque con cuatro misiles balísticos al portaaviones estadounidense. Además, Estados Unidos ha confirmado tres bajas en las operaciones contra Teherán.
El portavoz del Ministerio de Exteriores, Oren Marmonstein, informó de este detalle durante una visita que hizo al lugar del impacto: un edificio de unas cuatro plantas ubicado en el centro de Tel Aviv y que fue alcanzado de lleno por un misil.
Moscú exigió poner fin a la escalada en Irán y devolver la situación a un cauce político y diplomático, algo que no parece buscar en su conflicto con Ucrania.
La reunión del ministro de Asuntos Exteriores se ha producido con los embajadores de diferentes países de Oriente Próximo donde se encuentran más de 30.000 españoles a los que les podría afectar el conflicto. Por ahora no hay heridos.
Ambos buques, con alrededor de 250 tripulantes cada uno, se han desplazado al Mediterráneo Oriental como parte del dispositivo naval activado para la ofensiva, según fuentes militares estadounidenses.
El presidente del Parlamento de Irán ha dicho a Trump y Netanyahu que han cruzado una línea roja tras el asesinato de Jamenei y ha asegurado que "pagarán por ello". Según ha asegurado el ministro español de Exteriores por ahora no hay españoles heridos.
La ofensiva estadounidense e israelí comenzó a primera hora del sábado contra objetivos en Teherán y otras ciudades iraníes como Tabriz (noroeste) e Isfahán (centro).
El líder supremo, dado por muerto por su mayor adversario junto a EEUU, Israel, llegó al poder sin méritos para ello, pero ha sabido aferrarse a él, a base de represión y persecución a la disidencia. Su relevo no está claro, porque su sucesión es un tabú.