"Estos casos demuestran los continuos errores de Rusia a la hora de emplear con éxito su munición", destacan desde el Ministerio de Defensa del Reino Unido.
Se produjo apenas 24 horas después del gran lanzamientos de misiles y drones contra empresas del complejo industrial militar ucraniano e infraestructura crítica de Kiev y otras seis regiones.
Kiev está desplegando una nueva generación de drones capaces de atacar objetivos situados entre 20 y 300 kilómetros de la línea de combate, obligando a Moscú a replantear su logística y la ubicación de sus centros de mando.
El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Suecia, Michael Claesson, ha reconocido que las tropas occidentales deben "aprender rápidamente" a ejecutar operaciones con drones.