Pese a llegar a tener una vida tan longeva, los centenarios tienen niveles significativamente más bajos de proteínas antioxidantes que la población geriátrica estándar.
La neoyorquina explica las claves para tener una vida larga y saludable. Destaca la importancia del deporte, de la comida saludable y de tener "intensas" relaciones sociales.
La longevidad no depende de reglas rígidas, sino de una dieta nutritiva que permita a las personas mantenerse fuertes y resilientes frente al paso del tiempo.
El doctor Silvio Garattini advierte sobre el "entorno obesogénico" en el que vivimos: una sociedad diseñada para que comamos más de lo que necesitamos.
Un estudio detecta que mientras regiones europeas siguen ganando años de vida, otras se estancan o retroceden, con el lugar de residencia convertido en elemento decisivo.