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17/04/2020 07:02 CEST | Actualizado 21/04/2020 11:20 CEST

Por qué es tan complicado que los niños puedan salir media hora a la calle

Los expertos apuntan a la capacidad "silente" de contagio de los menores, que en un alto porcentaje no muestra síntomas.

EFE
Una mujer besa a su hijo con mascarilla.

Los días confinados pesan. La presión para que el Gobierno rompa la ‘cadena’ que mantiene a los niños en casa transcurrido más de un mes desde el cerrojazo a la vida normal de los españoles ha crecido tanto que ha obligado a los médicos a posicionarse para responder a los psicólogos.

Los pediatras de Atención Primaria están al pie del cañón atendiendo la salud de la población infantil pasando consulta telefónica con los padres. Y no perciben problemas de salud derivados del confinamiento. “Vemos que los niños están bien, contentos de estar con sus padres. Los menores están bien atendidos y cuidados. No se están produciendo afecciones”, razona a este diario la presidenta de la Asociación Española de Pediatría en Atención Primaria, Concha Sánchez.

La facultativa advierte, además, de que si se abre pronto la mano con los menores, su salida “puede suponer un repunte de la mortalidad, porque pueden contagiar a personas vulnerables que vivan con ellos, como sus abuelos”. Y esgrime que “la prudencia ahora es lo más importante”. Algo en lo que incide su colega María José Mellado, presidenta de la Asociación Española de Pediatría. Esta facultativa explica que los niños, aunque se contagian igual que el resto, pueden ser transmisores “silentes”.

Los menores son en un alto porcentaje, según Mellado, contagiadores que no muestran síntomas: “Por eso tenemos que proteger tanto a otros niños que pueden infectarse por no saber que sus amiguitos están infectados, como a otras personas adultas que contacten con los niños sin las medidas de precaución”, cuenta.

Esa imagen de los niños como un ejército contagiador preocupa. La Sociedad Española de Epidemiología prefiere no valorar el tema. Según fuentes de la asociación consultadas por este diario, los epidemiólogos consideran que el posicionamiento es delicado y prefieren analizarlo primero internamente. Además, creen que “es mejor no interferir, porque hay un comité asesor que está trabajando con el Gobierno en esto”.

“Los niños son extraordinariamente resistentes”

Las redes se han convertido en un escaparate de las quejas de padres y madres que día tras día conviven con sus hijos e hijas encerrados. Los psicólogos advierten de que la situación puede estar generando entre los niños y adolescentes “muchos problemas psicológicos y sociales”, como alteraciones del estado de ánimo, estrés, alteraciones del sueño, trastornos de conducta alimentaria, que pueden derivar en obesidad u síntomas de ansiedad. 

En estos problemas insiste el decano de los psicólogos de Madrid, Fernando Chacón. “Las tensiones que se viven en muchas familias, con padres que discuten más y que descargan la tensión con los propios menores, se pueden reducir con salidas a la calle”, apunta. Chacón también advierte de los efectos del aislamiento social prolongado. Y, aunque, respeta el criterio de los pediatras, se alinea con el resto de colegas. “Siempre en condiciones controladas y sin permitir concentraciones de niños, creemos que cuando empiecen a plantearse las medidas de desescalada se debe pensar en los menores”:

Los psicólogos solo piden para la próxima etapa mayor visibilidad, consideración y sensibilidad hacia las familias con menores

El Consejo General de Psicología precisa que permitirles salir a la calle, algo que Italia se hizo a principios de mes, preservará el bienestar psicológico de las familias. Eso sí, deja muy claro que apoyan “decididamente” las recomendaciones sanitarias para evitar contagios. Los psicólogos solo piden para la próxima etapa “mayor visibilidad, consideración y sensibilidad” hacia las familias con menores y hacia las necesidades de éstos.

La Asociación Española de Pediatría no ha tardado en responder: “Los niños son extraordinariamente resistentes. Los pequeños están todo el rato corriendo y saltando y los que ya tienen más edad han tenido tiempo de organizar y planificar actividades físicas en casa. Desde bailes, a través de la televisión a ejercicio aeróbico, etcétera”, cuenta Mellado.

¿Y en cuanto a la dieta? “Las familias españolas son muy versátiles y saben que hay que utilizar más fruta y más verdura”, responde la presidenta de los pediatras españoles. Así de contundentes se muestran los médicos especializados en atención infantil ante los argumentos de los sectores que reclaman con insistencia la salida de los niños para evitar problemas de salud derivados de la larga estancia en casa.

Agencia EFE
Los psicólogos piden dar prioridad a la salida de niños durante una hora

“Tiene que imperar el sentido común”

El psiquiatra infantil del Hospital Universitario 12 de Octubre, José Carlos Espín, defiende que, ante todo, “tiene que imperar el sentido común”. Este especialista explica que los niños, al igual que los adultos, pueden mostrarse estas semanas afligidos porque se les ha cortado la interacción física con sus amigos y se les han restringido los movimientos.

“Pero eso no es suficiente para que de manera indiscriminada se permita la salida de los menores”, dice para puntuaizar: “Habrá que valorar caso por caso una vez se relaje algo el confinamiento”. Por el momento, las autoridades permiten que los menores con trastornos del comportamiento, como el trastorno del espectro autista, salgan a la calle por una cuestión de salud.

El Consejo General de Psicología pidió este martes dar prioridad “cuando se estime pertinente por parte de las autoridades sanitarias” a las salidas de los niños de forma gradual, acompañados de un adulto y durante una hora diaria para preservar su salud mental y la de sus familias. Pero los pediatras de Atención Primaria insisten, a través de su presidenta, Concha Sánchez, en que es importante que “estén en sus casas”.

Mientras la autoridad sanitaria mantenga el confinamiento propuesto, la población infantil debe cumplir al igual que el restoMaría José Mellado, presidenta de la Asociación Española de Pediatría

La decisión de cuándo los niños podrán ver la calle se deja para los expertos que están siguiendo la evolución de la epidemia. También lo aclaró Mellado: “Mientras la autoridad sanitaria mantenga el confinamiento propuesto para frenar la pandemia, la población infantil y juvenil debe cumplir al igual que el resto de ciudadanos”.

No obstante, Mellado ha confirmado que sus colegas están trabajando con Sanidad, junto a expertos de diferentes sociedades médicas (medicina adolescente, psiquiatría, atención primaria e infectología) en un documento para organizar de manera coordinada el desescalamiento de la población infanto-juvenil, el cual pretende ser prioritario sobre otros grupos de población. 

El Gobierno atiende las peticiones de quienes piden que se dé más libertad a los niños. Está estudiando esa opción como una de las primeras actuaciones del plan de desescalada, además de dar vía libre a los adultos para que, siempre de manera individual, puedan hacer ejercicio al aire libre.

El vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio Aguado (Cs), propuso este jueves las condiciones bajo las que los niños podrían salir a calle. “Propongo que los menores de 14 años puedan salir a la calle a partir del 26 de abril acompañados de un progenitor; a menos de 1km de distancia de casa y no más de 1 hora al día”. 

Su jefa en el Gobierno autonómico, la presidenta Isabel Díaz Ayuso (PP), no se desmarcó la línea de los pediatras para frenar el ímpetu de su socio. “Puede haber repunte y no nos perdonaríamos volver atrás. Pronto acabará y todo saldrá bien. Pido perdón a los padres”, aseguró. Y añadió: “Nada me gustaría más que los niños salgan a la calle en cuanto los expertos sanitarios nos lo aseguren y el Gobierno lo indique”. 

La presión se dirige al Gobierno

El coronavirus ha secuestrado a más de siete millones de niños en España. Desde que el Ejecutivo de Pedro Sánchez decretó hace un mes el estado de alarma, los menores de 14 años están privados por prescripción gubernamental de buscar siquiera el sol yendo a la compra o paseando a su perro. Aunque el ministro de Sanidad, Salvador Illa, aseguró este jueves que los niños podrán salir a la calle “en cuanto sea posible”, siempre de forma “ordenada”, controlada”.

La gran incógnita sigue siendo cuándo. El Ejecutivo aún no ha anunciado públicamente si el estado de alarma se prorrogará más allá del 26 de abril, tal como fue concebido el 14 de marzo, o si se optarán por relajar algunas de las medidas.

En España, uno de los más contundentes pidiendo que los menores salgan a la calle ha sido el presidente de Aragón, el socialista Javier Lambán. Pero también el presidente gallego, Alberto Núñez Feijóo. Y los ayuntamientos de Madrid y Barcelona. “Aunque las escuelas no abran, nos tenemos que plantear que los niños puedan salir”, afirmó la alcaldesa catalana Ada Colau. “Hay un desgaste psicológico tremendo, muy importante, que también desde las instituciones tenemos que amortiguar en la medida de lo posible y por tanto establecer soluciones”, dijo el regidor de Madrid, José Luis Martínez-Almeida.

El psiquiatra José Carlos Espín sí reconoce los efectos positivos que tendrán esos ansiados paseos en el resto de menores. Pero reitera que deberá analizarse muy bien cada caso. “Los padres deben entender que si, además de los niños, viven con ellos personas mayores u otras personas de riesgo, no podrán permitir las salidas de sus hijos, aunque ya no estén prohibidas”, detalla. Y añade: “Hay que valorar el riesgo y el beneficio de que los niños salgan cuando comience el desescalamiento”.

Las consecuencias psicológicas de un confinamiento prolongado van a depender de la edad del niño, de la personalidad, de cómo son las relaciones intrafamiliares, de si tiene hermanosOlga Carmona, psicóloga especializada en altas capacidades infantiles

El psiquiatra del 12 de Octubre recomienda a los padres que recurran a herramientas para mitigar el daño emocional de la situación a sus hijos. “Con rutinas en casa, evitando la sobreinformación, aprovechando para mejorar las relaciones en la familia, cuidando los horarios...”, resume.

“Las consecuencias psicológicas de un confinamiento prolongado van a depender de la edad del niño, de la personalidad, de cómo son las relaciones intrafamiliares, de si tiene hermanos o es hijo único, del tipo de hogar: no es lo mismo una casa con gran jardín que un piso sin ni siquiera terraza...”, explica por correo electrónico a este diario la psicóloga especializada en altas capacidades en la infancia Olga Carmona. Esta especialista también da a los padres claves para llevar la situación: “Que no estimulen el miedo y que sean realistas, porque la inmensa mayoría de las personas se están curando”.

El Gobierno insiste en que se dejará guiar por el consejo de los expertos y por la evolución de la pandemia y la evolución de los casos en todo el país. El permiso para que los menores puedan pisar la calle, demandado y reclamado está en la agenda del Ejecutivo. El sol y la lluvia de la primavera les espera.

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